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Economía

La economía de Dinamarca es abierta y de reducidas dimensiones. Depende de la importación de materias primas de mercados extranjeros, y tiene un alto grado de intercambio comercial con el exterior. De ahí viene su gran interés por la libre circulación de bienes y servicios, razón que ha llevado al país a vincularse a organizaciones de cooperación económica tales como la UE, la OCDE y la OMC, y a trabajar dentro del marco de las mismas por la supresión de obstáculos para el libre comercio.

El comercio exterior equivale a dos tercios del PIB; la mayor parte del volumen total de las transacciones comerciales se lleva a cabo con otros países miembros de la UE.

El nivel de vida es uno de los más altos del mundo y el gobierno destina un 0,9 % de ayuda extranjera. La economía danesa se caracteriza por ser una economía sana y estable. Durante los últimos diez años, Dinamarca ha logrado un superávit en la balanza de pagos, debido a una aceleración en las exportaciones, las cuales en su mayoría son maquinaria, instrumentos y productos alimentarios.

El gobierno actual intenta reducir el desempleo y el déficit del presupuesto, mantener una baja inflación, una balanza de pagos positiva y una estabilidad de la moneda; la corona danesa. Dinamarca decidió a través de un referéndum no unirse a la zona euro.